El oído mejora con tareas pequeñas y feedback inmediato. Quince minutos diarios suelen ser más útiles que una sesión larga y ocasional.
Minutos 1–3: tónica
Escucha el final de una frase, canta la nota que parece reposo y búscala en el instrumento.
Minutos 4–6: bajo
Concéntrate en las notas graves durante los cambios. Aunque no siempre sean la fundamental, reducen mucho las posibilidades.
Minutos 7–10: mayor o menor
Prueba tríada mayor y menor sobre la misma fundamental y escucha especialmente la tercera.
Minutos 11–13: grados
Cuando conozcas el tono, intenta oír I, IV, V y vi en lugar de pensar solo en letras.
Minutos 14–15: verifica
Comprueba con instrumento o una cifra confiable y anota por qué fallaste. El análisis automático funciona mejor como segunda opinión comparada con tu propia escucha.
Registra el progreso
Trabaja con fragmentos de 10 a 20 segundos y anota qué parte identificaste sin instrumento: tónica, bajo, calidad o grado. Una semana después repite los mismos ejemplos sin mirar las respuestas. Medir tareas concretas ayuda a detectar qué habilidad realmente está mejorando.